Tu vivienda, tu vehículo o el edificio donde resides forman parte de tu patrimonio y de tu vida diaria.
Los seguros patrimoniales ayudan a proteger estos bienes frente a daños, averías, accidentes o responsabilidades frente a terceros que pueden generar gastos importantes si no se prevén correctamente.
Elegir bien estos seguros significa adaptarlos al uso real de cada bien, a su valor y a las responsabilidades asociadas.
El seguro de vehículos a motor es obligatorio por ley para poder circular. A partir de ahí, lo importante es elegir el nivel de protección adecuado según el uso que haces del vehículo.
Puede tener sentido ajustar coberturas si:
Te ayudamos a decidir si encaja mejor una cobertura a terceros, ampliada o todo riesgo según tu caso.
Pensado para proteger la vivienda y los elementos vinculados a ella frente a daños, averías, robos, responsabilidad civil u otros imprevistos que pueden afectar al continente, al contenido o a ambos. Puede adaptarse a distintos perfiles, como vivienda habitual, segunda residencia o vivienda en alquiler, según el caso.
Protege zonas comunes, instalaciones y la responsabilidad civil de una comunidad de propietarios o edificio residencial.
Es especialmente recomendable cuando:
Analizamos contigo qué nivel de protección necesita realmente la comunidad según sus características.
Protege embarcaciones de recreo frente a daños propios, responsabilidad civil y otros imprevistos durante la navegación o en puerto.
Suele tener sentido si:
Te ayudamos a adaptar la cobertura al uso real de la embarcación y a sus condiciones de amarre o navegación.
Si estás pensando en contratar un seguro patrimonial, quieres revisar los que ya tienes o necesitas orientación para saber qué opción encaja mejor con tu situación, escríbenos y te ayudamos a enfocarlo con claridad.
Déjanos tus datos y contactaremos contigo lo antes posible.
También puedes acercarte a nuestra oficina y revisar tu caso con nosotros de forma presencial. Concertamos una cita y valoramos contigo qué necesitas asegurar o revisar.